BOGOTÁ, MEDELLÍN Y CARTAGENA,SON LAS CIUDADES MÁS VISITADAS POR LOS TURISTAS EXTRANJEROS; PERO LOS HOTELES Y LAS AGENCIAS DE VIAJES VIERON REDUCIDAS SUS UTILIDADES POR LA DEPRECIACIÓN DEL PESO

Divisas en niveles históricos

De acuerdo con cifras del Banco de la República, el ingreso de divisas por viajes y transporte de pasajeros sumó US$5.619 millones entre enero y junio de 2026, un crecimiento del 4,9% frente a los US$5.354 millones del mismo periodo de 2025. El primer trimestre marcó un récord con US$3.141 millones (+9,3%), aunque el segundo se moderó hasta US$2.478 millones, prácticamente estable frente al año anterior. En 2025, el país había captado US$11.397 millones por este concepto, su mayor cifra anual hasta ahora.

El dinamismo también se refleja en el consumo con medios de pago extranjeros. Según el reporte, las compras con tarjetas emitidas fuera del país sumaron US$1.280 millones entre enero y junio (+3,7%), concentradas en Bogotá, Medellín y Cartagena.

A escala más amplia, los datos del DANE y de la Cuenta Satélite de Turismo muestran el peso del sector en la economía. En 2025, los visitantes extranjeros gastaron $54,7 billones, un 8,4% más que en 2024, con la llegada de 4,6 millones de turistas. El valor agregado del turismo rondó los $39,3 billones, cerca del 2,4% del total nacional, y las actividades vinculadas ocuparon a más de 995.000 personas.

La otra cara: facturación y empleo a la baja

Pese a esos máximos, los indicadores operativos del sector reflejan un panorama más complejo. La encuesta de alojamiento del DANE registró entre enero y julio de 2026 una caída del 6,8% en los ingresos reales de los hoteles y una reducción del 4,5% en el personal ocupado, aun cuando los salarios reales subieron 9,8%. Solo en julio, los ingresos reales cedieron 7,4%, con descensos especialmente marcados en Antioquia, Bogotá y Cartagena.

La ocupación hotelera, en paralelo, se ubicó en torno al 49% en el primer trimestre, uno de sus niveles más bajos en varios años. Las agencias de viajes tampoco escaparon al deterioro: sus ingresos nominales retrocedieron 1,3% y el empleo cayó 3%, según los mismos registros oficiales.

Peso fuerte, nuevos cobros y un sismo

Los gremios atribuyen esta divergencia a la pérdida de competitividad del destino. La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) advirtió que la apreciación del peso empezó a golpear al turismo receptivo: con una tasa de cambio que en junio promedió alrededor de $3.443, un 15,4% por debajo de un año atrás, Colombia resulta relativamente más costosa para los extranjeros, mientras las agencias ven reducida su rentabilidad en paquetes negociados con tasas más altas.

A ese factor se suman nuevos costos. El Gobierno reglamentó un gravamen a los tiquetes internacionales equivalente a cerca de US$1 por pasajero, que el gremio considera que debería financiarse por otras vías para no restar demanda en rutas de baja ocupación. El entorno aéreo también mostró ajustes, con recortes de frecuencias internacionales por parte de algunas aerolíneas y el cese de operaciones de una compañía de bajo costo en mayo.

Las llegadas de visitantes no residentes entre enero y mayo sumaron 2,4 millones, un 1,6% menos que en 2025, con caídas en cruceristas y en colombianos residentes en el exterior. Anato señaló además que un sismo reciente introdujo incertidumbre en las proyecciones del segundo semestre, un periodo clave que incluye la temporada de receso de octubre.

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