La zona norte extrema de La Guajira está a punto de convertirse en el primer territorio indígena de Colombia con facultades políticas y administrativas en materia fiscal. Este histórico avance surge de los acuerdos alcanzados entre el Gobierno Nacional y la Minga Indígena, que reconocen el derecho de las autoridades tradicionales wayuu a diseñar, recaudar y administrar sus propios recursos para impulsar el desarrollo local.
Este nuevo estatus representa un paso decisivo hacia el fortalecimiento de la autonomía y la gobernanza indígena, y abre el camino para que la comunidad gestone proyectos de infraestructura, salud y educación adaptados a sus necesidades culturales y territoriales.
